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Hablamos con Manena Gallego, profesora de primer ciclo de infantil (1 y 2 años), quien nos compartió su experiencia y conocimientos sobre cómo el juego influye en el desarrollo infantil.

Manena nos explica que el juego es esencial para el desarrollo integral del niño. A través de él, los niños interactúan con sus iguales y reciben una variedad de estímulos sensoriales del entorno. Estos estímulos les transmiten información sobre su entorno, lo cual es crucial para conocer y estimular todos sus sentidos. Además, durante el juego, los niños realizan muchas acciones motoras que implican el uso de partes del cuerpo, ya sea de forma individual o coordinada, lo que contribuye significativamente a su desarrollo motor.

Nuestra entrevistada destaca la efectividad de los juegos musicales, la lectura de cuentos, las poesías, las adivinanzas y la imitación de onomatopeyas para estimular el desarrollo del lenguaje. Estos tipos de juegos no solo son divertidos, sino que también promueven la adquisición de nuevas palabras y la mejora de la comprensión y la expresión verbal en los niños pequeños.

Una de las actividades que menciona como particularmente efectiva es el uso de pompones en un vaso. Esta actividad es sencilla pero tiene muchas adaptaciones. Los niños pueden pasar los pompones de un vaso a otro haciendo la pinza con los dedos, y luego utilizar diferentes pinzas de dureza variable para aumentar el grado de dificultad. También se pueden usar vasos de diferentes colores para que los niños asocien los pompones con los vasos del mismo color. Esta actividad tiene un impacto en el desarrollo cognitivo (reconocimiento de colores), sensorial (vista y tacto) y motor (motricidad fina y coordinación).

Nos cuenta que en su aula se utilizan juegos adaptados a diferentes edades: 12 meses, 18 meses, 24 meses, etc. Esto permite observar la progresión de los niños y cómo se adaptan a los diferentes juegos. Se emplean actividades como puzzles, encajables, ensartar objetos, construcciones y traspases de objetos de un sitio a otro. Estos juegos sencillos ayudan a los niños a fortalecer la mano y a reforzar la coordinación oculomanual. A lo largo del curso, las actividades se adaptan según las capacidades y el progreso de cada niño.

Manena enfatiza que los padres tienen un papel esencial en el fomento del juego en casa. Es importante ofrecerles muchas alternativas para evitar el uso excesivo de pantallas, ya que el juego activo es mucho más beneficioso para los niños pequeños. Aunque el ritmo de vida actual a veces lleva a los padres a recurrir a la televisión o las tablets, desde el colegio se les proporcionan opciones para crear juegos que desarrollen la motricidad fina. En las tutorías, se les ofrecen diferentes ideas para que los padres puedan jugar con sus hijos y complementar el trabajo realizado en el aula.